Las autoridades del Consejo Directivo del Colegio, acompañadas por el filósofo, poeta y ensayista Santiago Kovadloff y con la presencia de Armando Pepe, uno de los máximos referentes del sector inmobiliario en el país, presentaron el libro “Inmobiliarios: la construcción de una identidad profesional” editado por la institución.

El trabajo bibliográfico condensa más de dos décadas de historia del Colegio, desde su creación por ley provincial, tomando en cuenta el antecedente que constituyó la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Entre Ríos, y teniendo como norte la jerarquización a través de la profesionalización de la actividad. Las memorias anuales constituyeron un insumo básico de esta reseña.

La presentación tuvo lugar en la Casa de Entre Ríos en Buenos Aires, el martes 23 del corriente mes. 

La vicepresidenta del Colegio, CPI Iara Defazy, inició los discursos que se escucharon en el encuentro. “Jerarquizar nuestra profesión, con amor y muchas ganas, buscando siempre la forma de avanzar en ese objetivo teniendo en cuenta la sociedad, todas las miradas, construyendo sobre lo construido. Estamos orgullosos de dejar este legado, contando nuestra historia y cuáles son los desafíos en este nuevo paradigma”, manifestó al compartir como “un orgullo para este Consejo directivo estar presentando este libro”.

Por su parte, la CPI Armandola comenzó sus palabras con un “especial reconocimiento” a Kovadloff, “una persona que admiro”, y destacando la presencia de Armando Pepe, “dos grandes referentes” en distintos campos que “en sus trayectorias hemos visto que han sabido transformar sobre lo aprendido”, agregó.

Evidenció su satisfacción por poder “plasmar en un libro tantos años de trabajar sobre lo construido, de darle continuidad a lo hecho por personas que estuvieron antes que nosotros, de tomar lo positivo y hacerlo crecer, transformar lo que no veíamos tan positivo, pero siempre ir construyendo”, remarcó.

En ese sentido, explicó que “cada año el Colegio ha aprobado la Memoria y eso es parte del insumo de la redacción de este documento. También -acotó- el recorrido de la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Entre Ríos”.

En particular, se detuvo en “el deseo de poder plasmar ese sueño que tuvo el Colegio desde que se creó que era tener una carrera de grado universitaria. A lo largo de 24 años los distintos consejos directivos que fueron pasando han tenido muy en claro que su bandera era jerarquizar la profesión, que querían tener una carrera de grado. Durante 23 años tuvimos una tecnicatura y en esos 23 años que no se pudo contar con ese requisito inicial soñado, se trabajó para poder mostrarlo. Hoy después de 23 años de trabajo conjunto y con continuidad se pudo tener”, a partir de la sanción de la ley 11.084.

Reflexionó con relación a aprender de lo transitado. “Poder plasmar estos objetivos, la emocionalidad, poder contar la historia, los motivos, las necesidades y hacerlo en conjunto con todos los matriculados es un placer”, afirmó.

Aludió a la energía, la dedicación, el amor, el trabajo ad honorem puesto en el libro, para apuntar que “es una gran característica de las dirigencias que han transitado este Colegio y que le han puesto mucha energía, mucha dedicación para estos logros que están materializados en este libro”.

La CPI Armandola compartió lo que definió parte de la historia de la provincia: “la tarea de un grupo de dirigentes y visionarios que han decidido cambiar una actividad comercial en profesional para poder construir comunidad, brindar un mejor servicio. Estamos hablando de territorio, de vivienda o de ahorro, necesidades básicas en la vida y esta visión de los entrerrianos de construir comunidad es algo que me enorgullece”.

A manera de cierre de su discurso se refirió a un aspecto personal como fue haber iniciado su gestión con dos hijas y finalizarlo también con “mi bebecito varón”, un tercer hijo y sumó lo realizado a nivel institucional para concluir: “me siento plena, contenta, super feliz, sé de dónde vengo, sé quién soy, a dónde voy. Eso me enorgullece y se lo deseo a todos”.

CIUDADANÍA

Santiago Kovadloff aportó su mirada reflexiva. La “estirpe de hombre y mujeres que insisten en llevar a cabo un ideal no son, estrictamente hablando, idealistas, son realistas porque provienen de sus sueños y van hacia el presente para realizarlos. Otros provienen del pasado y tratan que el presente perpetúe el pasado”, fue una de sus expresiones, con relación a los objetivos del Colegio.

En otro párrafo expresó: “Crear una carrera de grado para que la profesión del inmobiliario, el profesional de esta tarea, tenga no solo una jerarquía académica sino una constitución que trascienda la capacitación puramente profesional para inscribirla en un campo de identidad cultural como es una universidad”.

Sostuvo que “se construye identidad cívica a través de una profesión. Estamos aquí para celebrar algo inédito, una semilla plantada para que nazca lo que no hubo y aquello con lo cual puede haber algo nuevo”.

Con énfasis planteó: “La Argentina es un país que necesita ciudadanos, no tenemos ciudadanía tenemos habitantes. Y no los tenemos porque no tenemos educación política, cívica, de la polis. Las universidades tienen que tener esta función. Querer inscribir esta profesión en el campo de la universidad es aspirar a la posibilidad de que el perfil de los que la ejerzan pueda estar atravesado por el ideal de una identidad superior, la que nace de la cultura, el conocimiento y la interdependencia de los saberes”.

Kovadloff advirtió que “este libro no pide ser leído para vender más, sino para que quien venda entienda qué vende, quién es en tanto vende y quién es el que va a comprar en tanto seres interdependientes en un suelo, en una nación”.

HITOS

Armando Pepe que había sido nombrado en los discursos precedentes, tuvo palabras de agradecimiento y reafirmó su amor por esta profesión. “Esto es un hito” dijo con relación al libro y “haber logrado esa ley fue maravilloso”, añadió respecto del ejercicio del título de grado para ejercer la profesión.

Repasó actividades realizadas por el CIER, comentó que más allá de los cargos, “Iara y Paula son mis amigas” y expresó el deseo “que Dios ilumine a la nueva conducción de este Colegio para que encuentren el camino que deben seguir no solo por este libro, sino por la historia inmobiliaria de Entre Ríos”. Recordó que “conocí Entre Ríos por la Cámara Inmobiliaria, con personas como Roberto Ruiz, Luis Etcheves, Roberto Besa. Empecé a conocer a los entrerrianos y a tomarle cariño a la institución”, rememoró.

En el cierre, entre los asistentes, tomó la palabra Hugo Urbani, vicepresidente 2°, quien se pronunció orgulloso de haber formado parte del Consejo y expresó el anhelo que “las nuevas autoridades sigan trabajando por nuestra profesión para hacerla cada vez más fuerte y con unidad para el bien de la sociedad”.